Autor: Dr Paz
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HEMATOMA SUBDURAL
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Múltiples infartos cerebrales en diferentes estadios evolutivos: un patrón tomográfico que obliga a buscar la causa subyacente
Palabras clave SEO: infarto cerebral múltiple, evento vascular cerebral isquémico, enfermedad cerebrovascular multifocal, tomografía cerebral, arteria cerebral media, leucoaraiosis, radiología neurológica, ECV isquémico.
Resumen
La presencia de múltiples infartos cerebrales en diferentes estadios evolutivos representa un desafío diagnóstico y obliga a investigar una etiología subyacente, como enfermedad ateroesclerótica, cardioembolismo o vasculopatías. La tomografía computarizada constituye el estudio inicial en pacientes con sospecha de evento vascular cerebral, permitiendo identificar lesiones agudas, subagudas y crónicas, además de excluir hemorragia intracraneal.
Presentamos el caso de un paciente de 90 años con sospecha de evento vascular cerebral, cuya tomografía evidenció múltiples áreas de isquemia en el hemisferio cerebral izquierdo, predominantemente en el territorio de la arteria cerebral media, con lesiones de diferente temporalidad que comprometían ganglios basales, cápsula interna, región temporoparietal, ínsula, giro precentral y región occipital medial. Además, coexistían cambios avanzados de enfermedad de pequeños vasos y atrofia cerebral relacionada con la edad. Este patrón tomográfico sugiere enfermedad cerebrovascular multifocal y requiere un abordaje etiológico integral.
Introducción
El accidente cerebrovascular isquémico continúa siendo una de las principales causas de discapacidad y mortalidad en el mundo. Aunque muchos pacientes presentan un infarto único relacionado con la oclusión de un territorio arterial específico, algunos desarrollan múltiples lesiones isquémicas distribuidas en distintas regiones cerebrales y en diferentes momentos evolutivos.
Este patrón multifocal debe alertar sobre la posibilidad de una enfermedad vascular sistémica, cardioembolismo, enfermedad de grandes vasos o mecanismos embólicos recurrentes. La tomografía computarizada cerebral constituye la herramienta diagnóstica inicial para detectar estas lesiones y orientar los estudios complementarios.
Presentación del caso
Paciente masculino de 90 años con antecedentes de hipertensión arterial y deterioro funcional progresivo, quien ingresó al servicio de urgencias por déficit neurológico de instauración reciente con sospecha clínica de evento vascular cerebral.
Se realizó tomografía cerebral simple como estudio inicial para descartar hemorragia intracraneal y valorar la presencia de lesiones isquémicas agudas.
Hallazgos por imagen
La tomografía cerebral simple mostró múltiples áreas de hipodensidad distribuidas exclusivamente en el hemisferio cerebral izquierdo, compatibles con eventos vasculares isquémicos de diferente evolución.
Entre los hallazgos más relevantes destacaban:
- Infarto agudo/subagudo localizado en la región anterior del núcleo lenticular izquierdo, con extensión hacia el núcleo caudado superior y el brazo anterior de la cápsula interna, de aproximadamente 14 × 15 × 22 mm.
- Infarto subagudo-crónico de mayor tamaño en la región temporoparietal izquierda, con compromiso de la ínsula posterior y región silviana lateral, de aproximadamente 53 × 35 × 30 mm, asociado a discreta retracción del asta posterior del ventrículo lateral izquierdo.
- Pequeño infarto agudo/subagudo en la región occipital medial izquierda.
- Infarto agudo localizado en el giro precentral izquierdo, correspondiente a la corteza motora primaria.
No se identificaron hemorragia intracraneal, desviación de la línea media ni efecto de masa significativo.
Adicionalmente, el estudio evidenció leucoaraiosis periventricular y subcortical secundaria a enfermedad de pequeños vasos, marcada atrofia cerebral relacionada con la edad y ateromatosis calcificada de ambas arterias carótidas internas intracraneales y arterias vertebrales.
Discusión
La coexistencia de lesiones isquémicas agudas, subagudas y crónicas constituye un hallazgo altamente sugestivo de enfermedad cerebrovascular multifocal. Este patrón indica que el paciente ha sufrido múltiples eventos vasculares en distintos momentos evolutivos y obliga a investigar el mecanismo responsable.
En este caso, la mayor parte de las lesiones comprometían el territorio de la arteria cerebral media izquierda, aunque la presencia de un infarto occipital adicional sugería afectación de más de un territorio arterial.
Las principales etiologías que deben considerarse incluyen:
- cardioembolismo (particularmente fibrilación auricular);
- ateroesclerosis de grandes vasos;
- enfermedad de pequeños vasos;
- embolismo arterioarterial;
- estados protrombóticos.
La enfermedad de pequeños vasos coexistente probablemente contribuye al deterioro cognitivo y funcional del paciente, aunque por sí sola no explica completamente el patrón multifocal observado.
En pacientes con múltiples infartos, la resonancia magnética con secuencias DWI, ADC, FLAIR y SWI permite determinar con mayor precisión la cronología de cada lesión, mientras que la angiotomografía o la angiografía por resonancia ayudan a identificar estenosis u oclusiones arteriales.
Asimismo, la valoración cardiológica mediante electrocardiograma prolongado y ecocardiograma resulta fundamental para descartar una fuente cardioembólica.
Diagnósticos diferenciales
Ante múltiples áreas hipodensas en diferentes territorios cerebrales deben considerarse:
- Enfermedad cardioembólica.
- Ateroesclerosis intracraneal.
- Vasculitis del sistema nervioso central.
- Enfermedad de pequeños vasos avanzada.
- Estados de hipercoagulabilidad.
- Embolismo paradójico.
La distribución anatómica y la coexistencia de lesiones de distinta temporalidad ayudan a orientar el diagnóstico.
Importancia para el radiólogo
La identificación de lesiones isquémicas en diferentes estadios evolutivos tiene importantes implicaciones clínicas.
El radiólogo no debe limitarse a describir la presencia de un infarto, sino que debe:
- establecer la distribución vascular;
- diferenciar lesiones agudas de crónicas;
- valorar la existencia de enfermedad microvascular;
- excluir hemorragia;
- sugerir estudios vasculares adicionales cuando el patrón sea multifocal.
Una adecuada interpretación puede modificar significativamente el algoritmo diagnóstico y el tratamiento del paciente.
Conclusión
La tomografía cerebral permitió identificar un patrón de enfermedad cerebrovascular multifocal con infartos de diferente temporalidad, predominantes en el territorio de la arteria cerebral media izquierda.
Este tipo de presentación debe motivar una búsqueda activa de la etiología subyacente mediante estudios vasculares y cardiológicos, con el objetivo de prevenir nuevos eventos isquémicos y reducir la morbimortalidad.
Perlas radiológicas
✅ La presencia de infartos en diferentes estadios evolutivos sugiere eventos embólicos recurrentes o enfermedad vascular progresiva.
✅ La tomografía simple continúa siendo el estudio inicial para descartar hemorragia intracraneal en pacientes con sospecha de ECV.
✅ La resonancia magnética con difusión es el método más sensible para diferenciar lesiones hiperagudas de lesiones establecidas.
✅ La afectación simultánea de ganglios basales, corteza motora e ínsula obliga a analizar cuidadosamente la distribución arterial comprometida.
✅ La enfermedad de pequeños vasos coexistente es un importante marcador de riesgo para futuros eventos cerebrovasculares y deterioro cognitivo.
Referencias bibliográficas (APA 7.ª edición)
Powers, W. J., Rabinstein, A. A., Ackerson, T., et al. (2019). Guidelines for the early management of patients with acute ischemic stroke: 2019 update. Stroke, 50(12), e344–e418. https://doi.org/10.1161/STR.0000000000000211
Wardlaw, J. M., Smith, C., & Dichgans, M. (2019). Small vessel disease: Mechanisms and clinical implications. The Lancet Neurology, 18(7), 684–696. https://doi.org/10.1016/S1474-4422(19)30079-1
Pantoni, L. (2010). Cerebral small vessel disease: From pathogenesis and clinical characteristics to therapeutic challenges. The Lancet Neurology, 9(7), 689–701. https://doi.org/10.1016/S1474-4422(10)70104-6
Wintermark, M., Sanelli, P. C., Albers, G. W., et al. (2013). Imaging recommendations for acute stroke and transient ischemic attack patients. American Journal of Neuroradiology, 34(11), E117–E127. https://doi.org/10.3174/ajnr.A3690
Sacco, R. L., Kasner, S. E., Broderick, J. P., et al. (2013). An updated definition of stroke for the 21st century. Stroke, 44(7), 2064–2089. https://doi.org/10.1161/STR.0b013e318296aeca
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multiples-infartos-cerebrales-tomografia-enfermedad-cerebrovascular-multifocalMeta descripción: Caso clínico de múltiples infartos cerebrales en diferentes estadios evolutivos identificados por tomografía, con revisión de los hallazgos, diagnóstico diferencial e implicaciones clínicas.
Texto ALT para la imagen principal: Tomografía cerebral simple que demuestra múltiples áreas de infarto isquémico en diferentes estadios evolutivos, predominantes en el territorio de la arteria cerebral media izquierda.
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Tomografía cerebral normal en paciente con delirio: la importancia de reconocer la enfermedad de pequeños vasos y evitar falsos diagnósticos de evento vascular cerebral
Palabras clave SEO: tomografía cerebral normal, delirio en adulto mayor, enfermedad de pequeños vasos cerebral, leucoaraiosis, silla turca vacía, tomografía de cráneo, radiología neurológica, encefalopatía.
Resumen
El delirio constituye una de las principales causas de consulta en adultos mayores y representa un reto diagnóstico debido a su etiología multifactorial. La tomografía computarizada cerebral suele ser el primer estudio solicitado para descartar hemorragia intracraneal, lesiones ocupativas o eventos vasculares cerebrales agudos. Sin embargo, en un porcentaje importante de pacientes el estudio demuestra únicamente cambios crónicos relacionados con el envejecimiento cerebral y enfermedad microvascular, sin evidencia de una lesión estructural aguda que explique el cuadro clínico.
Presentamos el caso de una paciente de 90 años con cefalea, delirio y debilidad generalizada, cuya tomografía cerebral descartó hemorragia y accidente cerebrovascular agudo, identificando únicamente cambios involutivos avanzados, leucoaraiosis por enfermedad de pequeños vasos, silla turca vacía y ateromatosis intracraneal. Este caso resalta la importancia de correlacionar los hallazgos por imagen con la evaluación clínica y laboratorial para evitar diagnósticos erróneos y orientar adecuadamente el estudio de las causas de encefalopatía aguda.
Introducción
El delirio es un síndrome neuropsiquiátrico agudo caracterizado por alteración de la atención, del estado de conciencia y del funcionamiento cognitivo. Su incidencia aumenta significativamente con la edad y es especialmente frecuente en pacientes hospitalizados.
Ante un adulto mayor con alteración neurológica aguda, la tomografía cerebral simple constituye el estudio inicial de elección para excluir patologías potencialmente mortales como hemorragia intracraneal, infarto cerebral extenso o lesiones expansivas. No obstante, es común que el estudio únicamente evidencie cambios crónicos propios del envejecimiento cerebral, los cuales no necesariamente justifican el cuadro clínico.
Presentación del caso
Paciente femenina de 90 años con antecedente de hipertensión arterial y deterioro funcional progresivo, quien acudió al servicio de urgencias por cefalea, episodio de delirio de inicio reciente y debilidad generalizada. Durante la evaluación inicial no se documentaron signos claros de focalización neurológica, pero debido a la edad y al cuadro clínico se solicitó tomografía computarizada cerebral simple para descartar un evento vascular cerebral agudo o hemorragia intracraneal.
Hallazgos por imagen
La tomografía cerebral simple no demostró evidencia de hemorragia intracraneal, efecto de masa, hidrocefalia obstructiva ni lesiones ocupativas intracraneales.
El estudio mostró cambios involutivos cerebrales avanzados, con aumento del tamaño de los ventrículos laterales, tercer ventrículo, cuarto ventrículo, surcos corticales y cisternas basales, hallazgos compatibles con atrofia cerebral relacionada con la edad.
Se identificó hipodensidad de la sustancia blanca periventricular y de las coronas radiadas bilaterales, compatible con leucoaraiosis secundaria a enfermedad de pequeños vasos, así como discretas alteraciones en las cápsulas externas.
Además, se observó silla turca vacía, caracterizada por marcado adelgazamiento de la hipófisis y ocupación predominante por líquido cefalorraquídeo.
Como hallazgos adicionales se documentaron ateromatosis calcificada intracraneal de ambas arterias carótidas internas y arterias vertebrales, así como engrosamiento mucoso del seno maxilar derecho compatible con sinusitis crónica.
Discusión
El principal valor de este caso radica en demostrar cómo una tomografía cerebral aparentemente «normal» desde el punto de vista de urgencias puede contener múltiples hallazgos crónicos clínicamente relevantes.
La enfermedad de pequeños vasos cerebrales representa una de las causas más frecuentes de alteraciones de la sustancia blanca en adultos mayores y se relaciona con hipertensión arterial, diabetes mellitus, dislipidemia y envejecimiento. En tomografía suele manifestarse como hipodensidad periventricular y de la sustancia blanca profunda, mientras que la resonancia magnética es considerablemente más sensible para su detección.
Por otra parte, la silla turca vacía constituye un hallazgo incidental relativamente frecuente, especialmente en adultos mayores y mujeres. Aunque generalmente es asintomática, puede asociarse ocasionalmente con alteraciones endocrinológicas o hipertensión intracraneal idiopática.
Desde el punto de vista clínico, el delirio rara vez obedece exclusivamente a estos hallazgos estructurales. La ausencia de lesiones agudas obliga a ampliar el estudio en busca de causas metabólicas, infecciosas, farmacológicas, tóxicas o sistémicas.
Cuando persiste una alta sospecha de accidente cerebrovascular a pesar de una tomografía normal, la resonancia magnética con secuencias de difusión (DWI/ADC) constituye el método más sensible para detectar infartos hiperagudos.
Diagnósticos diferenciales del delirio con tomografía sin hallazgos agudos
- Encefalopatía metabólica.
- Infección sistémica o del sistema nervioso central.
- Evento vascular cerebral hiperagudo no visible por tomografía.
- Trastornos hidroelectrolíticos.
- Hipoglucemia.
- Toxicidad farmacológica.
- Demencia con episodio de delirio sobreagregado.
Importancia para el radiólogo
La ausencia de hemorragia o infarto agudo en una tomografía cerebral no debe interpretarse como un estudio «normal». Describir adecuadamente los cambios involutivos, la enfermedad de pequeños vasos y otros hallazgos incidentales aporta información valiosa para el contexto clínico y evita interpretaciones incompletas.
Asimismo, el radiólogo debe recordar las limitaciones de la tomografía simple en la detección de isquemia cerebral hiperaguda y recomendar estudios complementarios cuando la sospecha clínica persiste.
Conclusión
La tomografía computarizada cerebral continúa siendo la herramienta inicial más importante para descartar lesiones intracraneales agudas en pacientes con alteración del estado mental. Sin embargo, en muchos adultos mayores el estudio revela únicamente cambios crónicos relacionados con el envejecimiento y enfermedad microvascular cerebral.
La correlación clínica sigue siendo indispensable para orientar el diagnóstico del delirio y decidir cuándo es necesario complementar el estudio con resonancia magnética o investigaciones dirigidas hacia causas sistémicas.
Perlas radiológicas
✅ La leucoaraiosis es uno de los hallazgos más frecuentes en la tomografía cerebral de adultos mayores.
✅ Una tomografía negativa no excluye un evento vascular cerebral hiperagudo.
✅ La resonancia magnética con difusión continúa siendo el estándar para detectar infartos tempranos.
✅ La silla turca vacía suele ser un hallazgo incidental y generalmente no explica un cuadro de delirio.
✅ El delirio en pacientes geriátricos debe abordarse siempre de manera multidisciplinaria, integrando imagen, laboratorio y evaluación clínica.
Referencias bibliográficas (APA 7.ª edición)
American College of Radiology. (2024). ACR Appropriateness Criteria®: Cerebrovascular Disease. American College of Radiology.
Pantoni, L. (2010). Cerebral small vessel disease: From pathogenesis and clinical characteristics to therapeutic challenges. The Lancet Neurology, 9(7), 689–701. https://doi.org/10.1016/S1474-4422(10)70104-6
Wardlaw, J. M., Smith, C., & Dichgans, M. (2019). Small vessel disease: Mechanisms and clinical implications. The Lancet Neurology, 18(7), 684–696. https://doi.org/10.1016/S1474-4422(19)30079-1
Wilson, M. P., & Mower, W. R. (2017). Imaging of acute neurologic emergencies in the emergency department. Emergency Medicine Clinics of North America, 35(4), 803–824.
Ferro, J. M., & Massaro, A. R. (2021). Diagnosis and management of acute ischemic stroke. Practical Neurology, 21(1), 42–55.
Estudio: leucoaraiosis_delirioModalidad:Anatomía:Imágenes: 247Series: 3Tamaño: 49.13 MBEsperando estudio…ROI/Medición: inactivoSEO para WordPress
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Teratoma quístico maduro de ovario: el clásico signo de la “Pokeball” en tomografía computarizada
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Resumen
El teratoma quístico maduro, también conocido como quiste dermoide, representa el tumor de células germinales benigno más frecuente del ovario y suele diagnosticarse en mujeres jóvenes durante estudios realizados por dolor pélvico o hallazgos incidentales. Su reconocimiento por imagen resulta fundamental, ya que posee características tomográficas altamente específicas que permiten establecer el diagnóstico con elevada confianza.
Presentamos el caso de una mujer de 25 años con sospecha ecográfica de teratoma ovárico, en quien la tomografía abdominal contrastada evidenció una lesión anexial derecha de composición mixta, predominantemente grasa, con calcificaciones y un nódulo de Rokitansky, conformando el característico signo de la “Pokeball”, hallazgo altamente sugestivo de teratoma quístico maduro. No se identificaron signos de ruptura, implantes peritoneales, ascitis ni otras características que sugirieran transformación maligna o complicaciones agudas.
Introducción
Los teratomas quísticos maduros constituyen aproximadamente el 20 % de todos los tumores ováricos y representan el tumor benigno de células germinales más frecuente en mujeres en edad reproductiva. Estas lesiones derivan de células germinales totipotenciales y contienen tejidos provenientes de una o más capas embrionarias, incluyendo grasa, cabello, cartílago, hueso, dientes y epitelio.
La tomografía computarizada posee una alta sensibilidad para identificar los componentes grasos y calcificados del tumor, permitiendo realizar un diagnóstico prácticamente definitivo antes de la cirugía.
Presentación del caso
Paciente femenina de 25 años que consultó por molestias pélvicas intermitentes y sensación de ocupación en la pelvis. Una ecografía transvaginal previa sugirió la presencia de una lesión anexial derecha compatible con teratoma ovárico, por lo que se solicitó tomografía abdominal y pélvica contrastada para caracterizar la lesión, valorar su extensión y descartar complicaciones.
Hallazgos por imagen
La tomografía identificó una lesión ovoidea dependiente del ovario derecho que medía aproximadamente 69 × 64 × 67 mm, con un volumen estimado de 154 cc.
La lesión presentaba una composición característica:
- predominio de tejido graso con densidad aproximada de −139 UH;
- septo interno de tejido blando;
- componente sólido central con realce tras la administración del contraste;
- pequeñas calcificaciones;
- nódulo de Rokitansky.
La combinación de estos hallazgos conformaba el denominado signo de la “Pokeball”, altamente sugestivo de teratoma quístico maduro.
El tumor ocasionaba desplazamiento del útero hacia la izquierda por efecto de masa, sin evidencia de infiltración de órganos vecinos.
No se observaron ascitis, implantes peritoneales, adenopatías retroperitoneales ni signos de ruptura tumoral.
El ovario izquierdo era normal.
Como hallazgos incidentales se documentaron:
- hepatomegalia leve;
- ectasia piélica bilateral leve;
- engrosamiento inespecífico del colon transverso y descendente;
- vena renal izquierda retroaórtica (variante anatómica relacionada con el denominado síndrome de cascanueces posterior);
- pequeña hernia umbilical con contenido graso.
Discusión
El teratoma quístico maduro se caracteriza por contener tejidos bien diferenciados derivados del ectodermo, mesodermo y endodermo. La grasa macroscópica constituye el hallazgo diagnóstico más importante en tomografía, estando presente en más del 90 % de los casos.
Uno de los signos clásicos es el nódulo de Rokitansky, una prominencia sólida que protruye hacia la cavidad quística y que frecuentemente contiene calcificaciones, dientes o tejido óseo. En este caso, la combinación de grasa, componente sólido y calcificaciones produjo una configuración radiológica conocida como signo de la “Pokeball”, extremadamente sugestiva de teratoma quístico maduro.
Aunque la mayoría de estos tumores son benignos, las principales complicaciones incluyen:
- torsión ovárica (la complicación más frecuente);
- ruptura espontánea con peritonitis química;
- infección;
- transformación maligna (menos del 2 % de los casos).
La ausencia de ascitis, implantes peritoneales, adenopatías o infiltración local disminuye considerablemente la probabilidad de malignidad.
En pacientes jóvenes, el tratamiento consiste habitualmente en resección quirúrgica conservadora mediante quistectomía u ooforectomía parcial, preservando la fertilidad cuando sea posible.
Diagnósticos diferenciales
Las principales lesiones anexiales que pueden simular un teratoma incluyen:
- Endometrioma.
- Cistadenoma seroso.
- Cistadenoma mucinoso.
- Teratoma inmaduro.
- Lipoma pélvico.
- Quistes hemorrágicos.
- Tumores epiteliales del ovario.
La demostración de grasa macroscópica junto con un nódulo de Rokitansky prácticamente establece el diagnóstico de teratoma quístico maduro.
Importancia para el radiólogo
La tomografía computarizada permite realizar un diagnóstico altamente específico del teratoma quístico maduro gracias a la excelente caracterización de la grasa y de los componentes calcificados.
Además del diagnóstico, el radiólogo debe valorar sistemáticamente:
- tamaño tumoral;
- signos de torsión;
- ruptura;
- presencia de implantes peritoneales;
- infiltración de órganos vecinos;
- adenopatías;
- hallazgos sugestivos de transformación maligna.
Esta información resulta fundamental para la planificación quirúrgica.
Conclusión
El teratoma quístico maduro continúa siendo el tumor benigno de células germinales más frecuente del ovario.
La presencia de grasa macroscópica, calcificaciones y un nódulo de Rokitansky constituye una combinación prácticamente diagnóstica en tomografía computarizada. El reconocimiento de estos hallazgos permite un diagnóstico preciso, facilita el abordaje quirúrgico y ayuda a identificar oportunamente las complicaciones potenciales, especialmente la torsión ovárica.
Perlas radiológicas
✅ La grasa intratumoral constituye el hallazgo más específico del teratoma quístico maduro.
✅ El nódulo de Rokitansky es el componente sólido característico del quiste dermoide.
✅ La combinación de grasa, calcificaciones y componente sólido produce el denominado signo de la “Pokeball”, altamente sugestivo de esta entidad.
✅ La torsión ovárica representa la complicación más frecuente y aumenta con lesiones mayores de 5–6 cm.
✅ La ausencia de ascitis, implantes peritoneales y adenopatías favorece el diagnóstico de una lesión benigna.
Referencias bibliográficas (APA 7.ª edición)
Outwater, E. K., Siegelman, E. S., & Hunt, J. L. (2001). Ovarian teratomas: Tumor types and imaging characteristics. Radiographics, 21(2), 475–490. https://doi.org/10.1148/radiographics.21.2.g01mr09475
Koonings, P. P., Campbell, K., Mishell, D. R., & Grimes, D. A. (1989). Relative frequency of primary ovarian neoplasms: A 10-year review. Obstetrics & Gynecology, 74(6), 921–926.
American College of Radiology. (2023). ACR Appropriateness Criteria® Clinically Suspected Adnexal Mass, No Acute Symptoms. American College of Radiology.
Timmerman, D., Valentin, L., Bourne, T. H., Collins, W. P., Verrelst, H., & Vergote, I. (2000). Terms, definitions and measurements to describe the sonographic features of adnexal tumors. Ultrasound in Obstetrics & Gynecology, 16(5), 500–505.
Peterson, C. M., Buckley, C., Holley, S., & Menias, C. O. (2018). Teratomas: A multimodality review. Current Problems in Diagnostic Radiology, 47(6), 389–392.
Estudio: teratoma_ovarioModalidad:Anatomía:Imágenes: 412Series: 4Tamaño: 94.72 MBEsperando estudio…ROI/Medición: inactivoSEO para WordPress
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Aneurisma de la vena yugular externa con trombosis parcial: un hallazgo infrecuente diagnosticado mediante angioTC de cuello
Palabras clave SEO: aneurisma de la vena yugular externa, aneurisma venoso cervical, angioTC de cuello, trombosis venosa yugular, masa cervical, radiología vascular, diagnóstico por tomografía.
Introducción
Las masas cervicales representan un motivo frecuente de consulta y abarcan un amplio espectro de diagnósticos diferenciales, desde adenopatías reactivas hasta neoplasias, malformaciones vasculares y lesiones congénitas. Entre las causas vasculares, el aneurisma de la vena yugular externa constituye una entidad excepcional, con pocos casos descritos en la literatura médica.
El reconocimiento de esta patología es importante, ya que puede simular otras lesiones del cuello y, en ocasiones, asociarse a trombosis parcial, lo que modifica el abordaje diagnóstico y terapéutico.
Presentamos un caso en el que la angiotomografía permitió caracterizar adecuadamente una dilatación aneurismática de la vena yugular externa izquierda con probable trombosis parcial.
Presentación del caso
Paciente femenina de 46 años que consultó por la presencia de un nódulo palpable en el hemicuello izquierdo, de crecimiento lento y sin antecedentes recientes de traumatismo o procedimientos quirúrgicos cervicales.
Como parte del protocolo diagnóstico, previamente se realizó una ecografía de cuello que sugirió una lesión adosada a la vena yugular externa izquierda, motivo por el cual se solicitó una angiotomografía de cuello para una mejor caracterización anatómica y vascular.
Hallazgos tomográficos
La angiotomografía mostró permeabilidad normal de las arterias carótidas comunes, internas y externas, sin evidencia de estenosis, disección ni defectos de llenado. Las venas yugulares internas presentaban adecuado paso del medio de contraste y dominancia yugular derecha, descartándose trombosis venosa profunda cervical.
El hallazgo más importante correspondió a una dilatación focal y tortuosa de la vena yugular externa izquierda, con un diámetro aproximado de 15 mm.
Adosada a la pared anterior del segmento proximal de esta vena se identificó una imagen sacular de aproximadamente 7 × 10 × 11 mm, con realce periférico similar al lumen venoso y un componente central hipoatenuante, hallazgos altamente sugestivos de un aneurisma sacular de la vena yugular externa con trombosis parcial.
No se identificaron adenopatías cervicales sospechosas ni otras alteraciones vasculares asociadas.
Como hallazgos incidentales se observaron:
- probable nódulo del lóbulo tiroideo izquierdo que requiere caracterización ecográfica mediante criterios ACR TI-RADS;
- cambios degenerativos cervicales con discopatía C5-C6;
- pequeña lesión lítica benigna en el cuerpo vertebral de C4;
- variantes anatómicas nasales sin repercusión clínica significativa.
Discusión
Los aneurismas venosos cervicales son lesiones poco frecuentes y afectan con mayor frecuencia la vena yugular interna; la localización en la vena yugular externa es considerablemente más rara.
Su origen puede ser congénito o adquirido. Entre los factores asociados se incluyen:
- debilidad focal de la pared venosa;
- traumatismos cervicales;
- aumento crónico de la presión venosa;
- cambios degenerativos del tejido conectivo.
Desde el punto de vista clínico, suelen manifestarse como una masa blanda y compresible en el cuello que aumenta de tamaño durante la maniobra de Valsalva, la tos o el esfuerzo.
Aunque la mayoría de estas lesiones siguen un curso benigno, la presencia de trombosis parcial puede ocasionar dolor, aumento del volumen de la lesión y plantear la necesidad de seguimiento por cirugía vascular.
La ecografía Doppler constituye el estudio inicial de elección; sin embargo, la angiotomografía ofrece ventajas importantes al permitir:
- definir con precisión la anatomía vascular;
- demostrar la comunicación con el sistema venoso;
- identificar trombo mural;
- excluir otras masas cervicales de origen tumoral o ganglionar;
- facilitar la planificación quirúrgica cuando está indicada.
Diagnósticos diferenciales
Ante una masa cervical vascularizada deben considerarse:
- Flebectasia yugular.
- Aneurisma de la vena yugular interna.
- Malformaciones venosas.
- Hemangiomas.
- Linfadenopatías.
- Quistes branquiales.
- Tumores del espacio carotídeo.
- Pseudoaneurismas traumáticos.
La adecuada caracterización mediante estudios vasculares permite establecer el diagnóstico correcto y evitar procedimientos invasivos innecesarios.
Importancia para el radiólogo
Este caso resalta la importancia de revisar sistemáticamente las estructuras venosas cervicales durante una angiotomografía de cuello.
Ante una masa localizada sobre el trayecto de la vena yugular externa debe sospecharse una anomalía vascular, especialmente cuando la lesión presenta continuidad con el lumen venoso y comportamiento dinámico.
El reconocimiento temprano de un aneurisma venoso permite orientar el manejo clínico, solicitar estudios complementarios adecuados y derivar oportunamente al especialista en cirugía vascular cuando sea necesario.
Conclusión
El aneurisma sacular de la vena yugular externa es una entidad infrecuente que puede manifestarse como una masa cervical y confundirse con múltiples patologías de tejidos blandos.
La angiotomografía constituye una excelente herramienta diagnóstica para demostrar la anatomía de la lesión, identificar complicaciones como trombosis parcial y descartar compromiso arterial o venoso adicional.
Aunque muchas de estas lesiones pueden manejarse de forma conservadora, su adecuada caracterización por imagen resulta fundamental para definir el seguimiento y la necesidad de tratamiento quirúrgico.
Perlas radiológicas
- ✅ Los aneurismas de la vena yugular externa son mucho menos frecuentes que los de la vena yugular interna.
- ✅ La presencia de trombo mural puede observarse como una zona central hipoatenuante rodeada por contraste.
- ✅ La ecografía Doppler confirma el flujo y la comunicación con la vena.
- ✅ La angioTC permite descartar lesiones vasculares concomitantes y planificar un eventual tratamiento quirúrgico.
- ✅ Toda masa cervical adyacente a un vaso debe estudiarse con técnicas de imagen vascular antes de considerar biopsia o resección.
Estudio: aneurisma_yugularModalidad:Anatomía:Imágenes: 140Series: 3Tamaño: 31.24 MBEsperando estudio…ROI/Medición: inactivo